Elegir la gestoría adecuada es una de las primeras decisiones de una startup y, sin embargo, suele tomarse con menos rigor que la elección del software de gestión o del espacio de coworking. Un error en esta decisión tiene consecuencias prácticas desde el primer día: declaraciones presentadas fuera de plazo, estructura societaria inadecuada, contratos laborales incorrectos o una contabilidad que no permite tomar decisiones informadas.
Qué necesita una startup desde el primer día
Las obligaciones de una startup varían significativamente según si opera como autónomo o como sociedad limitada. La mayor parte de las startups con inversores o con más de un fundador optará por la sociedad limitada, que tiene las siguientes obligaciones formales desde el primer día:
- Alta en el censo de la AEAT y, si procede, en el IAE (Impuesto de Actividades Económicas)
- Declaraciones trimestrales de IVA (modelo 303) y anuales (modelo 390)
- Retenciones a cuenta del IRPF (modelos 111, 115, 123) si hay trabajadores, proveedores con retención o arrendamientos
- Libros contables conforme al Plan General Contable (diario, inventarios y balances)
- Cuentas anuales y depósito en el Registro Mercantil
- Impuesto sobre Sociedades (modelo 200) con cierre anual
Una gestoría competente cubre todos estos servicios de forma automatizada y os mantiene al día sin que los fundadores tengan que dedicar tiempo a comprenderlos.
Los cinco criterios para evaluar una gestoría como startup
1. Experiencia específica con startups y tecnología
Las startups tienen casuísticas que una gestoría tradicional de empresa familiar no conoce: stock options y phantom shares para empleados, contratos con plataformas internacionales, cobros en divisas, operaciones intracomunitarias desde el primer año, rondas de inversión con SAFE o préstamos convertibles. Pregunte cuántas startups tienen en cartera y cuáles son los casos que han gestionado.
2. Disponibilidad y tiempo de respuesta
Las startups toman decisiones rápido y necesitan respuestas rápidas. Un proveedor que responde en 3 días hábiles a una pregunta sobre la tributación de un contrato internacional no sirve para el ritmo de una empresa en crecimiento. Pregunte por el tiempo de respuesta habitual y cómo gestionan las urgencias.
3. Integración con herramientas digitales
Verifique que trabajan con el software que ya usa o que planea usar: Holded, Conta, Xero, QuickBooks u otros. Una gestoría que trabaja solo con software propietario o que requiere enviar documentación en papel en 2026 es una señal de alerta.
4. Escalabilidad del servicio
Una gestoría adecuada para una startup pre-seed no necesariamente es la adecuada para la serie A. Verifique que el despacho puede crecer con su empresa: incorporar nóminas de más empleados, gestionar operaciones en múltiples países, coordinar con un CFO externo o preparar la información que exigen los inversores.
5. Precio transparente y sin sorpresas
Exija un presupuesto cerrado que especifique qué está incluido y qué se factura a parte. La constitución de la sociedad, los contratos de trabajo, la gestión de subvenciones y los informes para inversores son habitualmente servicios adicionales que no están en la cuota mensual base.
Los servicios que no debe olvidar en la primera reunión
Más allá de la contabilidad y las declaraciones, hay servicios que una startup necesita en los primeros meses y que conviene acordar desde el inicio:
- Constitución de la sociedad: incluyendo la redacción de los estatutos con cláusulas relevantes para startups (derechos de preferencia, arrastre, anti-dilución básica)
- Contrato de fundadores: el pacto de socios inicial que define las relaciones entre cofundadores
- Contratos laborales: primer contrato, cláusulas de confidencialidad, propiedad intelectual
- Obligaciones formales de inicio: alta de trabajadores en Seguridad Social, registro de ficheros de datos
Cómo le ayudamos en BMC
Nuestro pack para startups cubre todos los servicios que una empresa de nueva creación necesita en sus primeros dos años: constitución, contabilidad, declaraciones trimestrales y anuales, asesoramiento fiscal básico y apoyo en los primeros contratos laborales. El pack está diseñado para crecer con la empresa: cuando la startup alcanza cierta tracción, el servicio escala hacia la contabilidad de mayor complejidad y la gestión fiscal estratégica.
Si está en fase de constitución o acaba de arrancar, contáctenos. Una reunión de 30 minutos es suficiente para entender qué necesita y ofrecerle una propuesta ajustada a su situación actual.