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Fiscal Artículo

Cómo prepararse para una inspección de la AEAT

Guía práctica para empresas que han recibido o anticipan una inspección de la Agencia Tributaria: fases del procedimiento, documentación clave, derechos del contribuyente y cómo minimizar el riesgo de regularización.

4 min de lectura

Recibir una comunicación de la Agencia Tributaria notificando el inicio de un procedimiento de inspección genera una respuesta de alarma comprensible. Sin embargo, las empresas que gestionan mejor una inspección son aquellas que han preparado su documentación con antelación y que, desde el primer momento, cuentan con representación profesional. La improvisación en este ámbito tiene un coste directo y medible.

Tipos de procedimientos de comprobación: cuál es el suyo

No todos los contactos de la AEAT con su empresa tienen el mismo alcance ni las mismas consecuencias. Es fundamental identificar desde el inicio ante qué tipo de procedimiento se encuentra:

Requerimiento de información (artículo 93 LGT): La AEAT solicita datos sobre terceros o sobre operaciones concretas. No implica necesariamente que la empresa esté siendo inspeccionada.

Comprobación limitada: Procedimiento de alcance restringido que revisa aspectos concretos de las declaraciones presentadas. No puede acceder a la contabilidad. Es el más frecuente.

Verificación de datos: Procedimiento breve para contrastar datos declarados con los que constan en la AEAT. Suele resolverse con rapidez.

Inspección de carácter general: El procedimiento más amplio. Incluye revisión de contabilidad, facturas, contratos y puede abarcar varios tributos y ejercicios simultáneamente. La inspección tributaria tiene capacidad de entrada en el domicilio fiscal con autorización judicial.

Qué hacer en las primeras 48 horas

Al recibir cualquier notificación de la AEAT, la primera acción es verificar el plazo de respuesta o comparecencia. Los plazos en los procedimientos tributarios son improrrogables salvo solicitud expresa, y el incumplimiento genera recargos y puede bloquear opciones de defensa.

En esas primeras 48 horas:

  1. Identifique el tipo de procedimiento y el alcance declarado
  2. Verifique los ejercicios y tributos afectados
  3. Contacte a su asesor fiscal o abogado tributarista para obtener representación inmediata
  4. Solicite prórroga del plazo si es necesario (la primera solicitud generalmente se concede)
  5. No responda directamente a la AEAT sin haber consultado con un profesional

Documentación que debe tener organizada siempre

La mejor preparación para una inspección es mantener la documentación en orden de forma preventiva. Los años objeto de inspección son habitualmente los cuatro ejercicios no prescritos, por lo que la documentación debe conservarse al menos durante ese período:

  • Libros contables (diario, inventarios y balances) y registros auxiliares
  • Facturas emitidas y recibidas
  • Contratos con clientes, proveedores y vinculadas
  • Documentación de soporte de las deducciones aplicadas en el impuesto sobre sociedades
  • Declaraciones presentadas y acuses de recibo
  • Documentación de precios de transferencia si opera con vinculadas
  • Libros de actas de la junta y del consejo de administración

Los errores más costosos durante una inspección

La experiencia en procedimientos de inspección permite identificar patrones de error recurrentes que agravan innecesariamente la situación:

Colaborar en exceso sin asesoramiento. Aportar más documentación de la estrictamente solicitada o realizar declaraciones voluntarias sin análisis previo puede abrir frentes que la inspección no había planteado.

Ignorar los plazos de alegaciones. Las alegaciones al acta de inspección son el momento clave para defender la posición de la empresa. Presentarlas con argumentación técnica sólida puede reducir significativamente la regularización propuesta.

Aceptar actas de conformidad sin análisis. Las actas en conformidad permiten una reducción del 30% en la sanción tributaria si la hubiera, pero también implican renuncia a la vía de impugnación. Esta decisión requiere un análisis coste-beneficio riguroso.

No plantear la prescripción como defensa. En muchos procedimientos, parte de la deuda exigida corresponde a ejercicios que han prescrito o están en riesgo de prescripción. La alegación de prescripción bien planteada puede eliminar una parte sustancial de la regularización.

Cómo le ayudamos en BMC

Nuestro equipo de defensa ante inspecciones de la AEAT gestiona procedimientos de comprobación e inspección con una metodología de defensa estructurada desde la primera notificación hasta la resolución final. Tenemos experiencia en procedimientos de alcance general, inspecciones internacionales y recursos ante los Tribunales Económico-Administrativos.

Si acaba de recibir una notificación de la AEAT o quiere revisar preventivamente su situación fiscal para identificar áreas de riesgo antes de que se inicie un procedimiento, contáctenos. Nuestros servicios de compliance fiscal incluyen una revisión anual del perfil de riesgo tributario de su empresa.

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